Seleccionar página

Es importante tener contratos a la hora de tratar y cerrar negocios con algún cliente; en el ámbito legal no hay mayor respaldo que un contrato firmado por ambas partes.
Sin embargo, ¿qué sucede cuando estás tratando con clientes internacionales que no comparten tu idioma? En este artículo te explicaremos la utilidad de contar con contratos traducidos.

Qué es un contrato?

AUna definición de diccionario de contrato sería un acuerdo legal, comúnmente escrito, entre dos o más partes, donde se obligan mutuamente a llevar a cabo ciertas responsabilidades. En esencia, es un tratado donde se generan derechos y obligaciones entre las partes firmantes. Un contrato es el marco en el que una relación profesional puede funcionar, y el salvaguardo de un negocio a la hora de que algo salga mal.

Adicionalmente, la mayoría -si no todos- los marcos jurídicos alrededor del mundo tienen una definición similar de contrato, así que independientemente de dónde se encuentre tu cliente o par comercial, todos estarán de acuerdo con la necesidad de tener un contrato vinculante a la hora de llevar a cabo un negocio.

Por qué traducir un contrato

Si bien lo más común a la hora de tratar con la clientela de tu negocio es hacerlo en tu mismo idioma, el asumir y limitar tu cartera de clientes, y, por lo tanto, el potencial de tu negocio a tu idioma nativo es contraproducente.

En el mundo interconectado y globalizado en el que nos encontramos, es completamente normal tratar con clientes internacionales. En este caso, tener un marco jurídico que se adapte tanto a tus necesidades como a las de tu cliente, y se encuentre en los idiomas nativos de cada parte, es una necesidad.

Qué beneficios hay en traducir tus contratos

Traducir los contratos multilingües que tengas con tus clientes es beneficioso por diversas razones. De buenas a primeras, y como se expuso previamente, puedes aumentar tu cartera de clientes por el simple hecho de ofrecer un respaldo legal en varios idiomas; internacionalizando tu empresa. Además, si te encuentras del otro lado del contrato, y es un cliente internacional el que te ofrece un acuerdo, el traducirlo te permite apreciar completamente su contenido, lo que permite evaluarlo en su totalidad, antes de firmar o cerrar un negocio.

Además, si llevas los archivos y documentos de tu empresa en un solo idioma, esto facilita su organización y respaldo.
Ya fuera de los beneficios internos, la gran mayoría de las entidades legales nacionales como bancos, ministerios, organizaciones, y demás (independientemente del país donde te encuentres) sólo aceptan documentos jurídicos en el idioma oficial de la nación en cuestión. Por lo que, si necesitas realizar trámites oficiales con el contrato de tu cliente, no valdrá el tenerlo en otro idioma que no sea el de uso legal en el país en cuestión. Esto dobla en importancia si tu país tiene un idioma oficial y otro de uso común.

Cuáles son los desafíos a la hora de traducir contratos

La traducción de documentos legales, aún si puede parecer idéntica a la traducción común de documentos, es considerablemente más compleja. A la hora de traducir un contrato, el traductor debe conocer los términos jurídicos y legales de los países de las partes interesadas. Además, muchas frases jurídicas tienen múltiples traducciones, o tienen un significado completamente distinto al de su forma de uso común. Por lo que conocer la intención de las partes en el contrato es una obligación a la hora de traducir un contrato.

Además de esto, las normativas gramaticales son más rígidas, y no se permite, por razones lógicas, el uso de frases comunes o jerga, algo que un traductor que no tenga experiencia a la hora de realizar documentos jurídicos puede no saber; además de que puede caer en el uso de “falsos amigos” o traducciones no necesariamente incorrectas, pero que su uso no se contempla en un marco legal.
La problemática que esto trae no sólo es de un documento mal traducido, sino que el empleo de frases erróneas puede acarrear importantes problemas legales, ya sea con su empresa, o con la de su cliente.

¿Qué debería tener en mente a la hora de escoger una agencia para que traduzca mis contratos?

Lo primero tiene que ser, sin duda, es escoger una agencia verdaderamente capacitada para la traducción de documentos jurídicos. Una agencia que ofrezca sus servicios de traducción de contratos, es decir, un traductor jurídico, cuenta con acreditación y reconocimiento de alguna entidad o instancia oficial. En el caso de España, todo traductor jurídico está acreditado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Además, una agencia que ofrezca servicios de traducción de contratos siempre ofrecerá su traducción con un sello de certificación y firma, de manera que sea fácil de verificar los contenidos de este.
Adicionalmente, una agencia de traducción jurídica debe poder contar con los recursos necesarios para realizar cualquier consulta de terminología oficial, actualizada y veraz.
En definitiva, poder traducir tus contratos traen muchas ventajas, tanto en lo propio como en lo legal, para tu empresa. Si necesitas traducir tus contratos, lo mejor siempre será buscar un especialista como los que consigues en Orion Translations, de manera que puedas tener la confianza de que tus documentos cuentan con una traducción veraz y adecuada al marco legal tanto tuyo como de tus clientes.

Share This
This website uses cookies for its correct functioning and analysis. By consenting, you allow the use of these technologies and the processing of your data for these purposes.  More information   
Privacidad